Francois Houtart
Es tiempo de revertir el curso de la historia
El destino de la humanidad se halla en juego. Los progresos científicos y los adelantos técnicos, joyas del saber, sirven a los intereses de una minoría, en vez de contribuir al bienestar de todos. El uso que se hace de la ciencia y la técnica aplasta, margina, excluye a numerosos seres humanos en todo el mundo y deteriora el medio ambiente. El acceso a los recursos naturales, particularmente para los habitantes del Sur, sigue bajo el control de los centros y se convierte en objeto de pugnas políticas y en amenazas de guerra.
Es tiempo de poner la economía al servicio de los pueblos.
Hoy, la economía suministra bienes y servicios solamente a una minoría. En su forma actual empuja a la mayor parte de la humanidad hacia estrategias de supervivencia y niega incluso el derecho a la vida a cientos de millones de personas. Fruto del capitalismo neoliberal, su lógica forja y acentúa las desigualdades. Con su creencia en la virtud autorreguladora del mercado, fortalece el poder económico de los ricos y aumenta el número de pobres. Es tiempo de poner la economía al servicio de los pueblos.
Es tiempo de derribar el muro entre el Norte y el Sur.
Los monopolios del saber, de la investigación científica, de la producción de punta, del crédito, de la información, respaldados por instancias internacionales, crean una polarización que se acentúa día a día en el mundo y al interior de cada país. Muchos pueblos, constreñidos por lógicas de desarrollo culturalmente destructivas, físicamente insostenibles y dependientes económicamente, no pueden definir por sí mismos las etapas de su evolución, ni construir las bases de su propio crecimiento, ni asegurar la educación de sus jóvenes generaciones. Es tiempo de derribar el muro entre el Norte y el Sur.
Es tiempo de enfrentar la crisis de civilización.
Los objetivos limitados del individualismo, el universo cerrado del consumo, la invasión del productivismo y, para otros, la búsqueda obsesiva de la simple supervivencia cotidiana, ocultan los grandes objetivos de la humanidad: el derecho a la vida, la liberación de la opresión y la explotación, la igualdad de oportunidades, la justicia social, la paz, la espiritualidad, la fraternidad. Los progresos de la biotecnología llevan al resurgimiento de los debates sobre la naturaleza y los fines de la existencia humana. Es tiempo de enfrentar la crisis de civilización. (more…)
Ernesto Sábato
(Conferencia de Paz) Agosto 14, 2002, San Juan, Puerto Rico
He querido venir hasta acá, a mis 91 años, porque al igual que todos ustedes vivo angustiado por el destino del mundo. El amargo presente al que nos enfrentamos, exige que nuestras palabras, nuestros gestos, nuestra obra, se consagren, como verdadero cumplimiento de nuestra vocación, a expresar la angustia, el peligro, la incertidumbre, pero también la esperanza, el coraje y la abnegación de la sufriente y heroica humanidad.
En medio de esta tremenda situación, cada hombre y cada mujer están llamados a encarnar un compromiso ético, que lo lleve a expresar el desagarro de miles y miles de seres humanos, cuyas vidas han sido reducidas al silencio a través de las armas, la violencia y la exclusión.
Tener una historia, poderla contar y en torno a ella reunirnos, es encontrar un hilo conductor con el que hilvanar los pedazos de la vida que, sin ella, son fragmentos sin contexto, partes de ningún todo.
Occidente, desde la Biblia, desde su mito fundacional del paraíso perdido, ubicó el problema ético, el problema del bien y del mal como origen y centro de su historia. Desde allí el hombre parte hacia la historia que estamos aún recorriendo. La que guarda en la memoria el bien perdido, y la esperanza del bien a recobrar. Para la Biblia, en el principio era la Ética. Pero Occidente se expandió por el mundo, conquistó cuanto halló a su paso, dominado por el principio fáustico, que designa el ansia europea de expansión, de conquista, de colonización de la realidad.
Cuando Fausto en la obra de Goethe, busca traducir el comienzo del Evangelio de San Juan, donde se lee “En el principio era la Palabra “, después de mucho pensar, termina encontrando la traducción que considera la correcta para los tiempos que se inician, y escribe “En el principio era la Acción”. Desde entonces la moral intrínseca a ser hombres, lo que genuinamente nos constituye como tales, la pulsión hacia el bien y el mal, esa invitación sagrada expresada como origen de nuestra vida, fue dejada de lado para llevar adelante la acción. Entendiendo por tal, la conveniente a nuestros fines. Y así, con la Biblia en la mano, pero el espíritu fáustico en nuestro corazón y en nuestro obrar, llegamos a todas las regiones del mundo. (more…)
Albert Einstein
Monthly Review, Nueva York, mayo de 1949.
¿Debe quién no es un experto en cuestiones económicas y sociales opinar sobre el socialismo? Por una serie de razones creo que si.
Permítasenos primero considerar la cuestión desde el punto de vista del conocimiento científico. Puede parecer que no hay diferencias metodológicas esenciales entre la astronomía y la economía: los científicos en ambos campos procuran descubrir leyes de aceptabilidad general para un grupo circunscrito de fenómenos para hacer la interconexión de estos fenómenos tan claramente comprensible como sea posible. Pero en realidad estas diferencias metodológicas existen. El descubrimiento de leyes generales en el campo de la economía es difícil por que la observación de fenómenos económicos es afectada a menudo por muchos factores que son difícilmente evaluables por separado. Además, la experiencia que se ha acumulado desde el principio del llamado período civilizado de la historia humana –como es bien sabido– ha sido influida y limitada en gran parte por causas que no son de ninguna manera exclusivamente económicas en su origen. Por ejemplo, la mayoría de los grandes estados de la historia debieron su existencia a la conquista. Los pueblos conquistadores se establecieron, legal y económicamente, como la clase privilegiada del país conquistado. Se aseguraron para sí mismos el monopolio de la propiedad de la tierra y designaron un sacerdocio de entre sus propias filas. Los sacerdotes, con el control de la educación, hicieron de la división de la sociedad en clases una institución permanente y crearon un sistema de valores por el cual la gente estaba a partir de entonces, en gran medida de forma inconsciente, dirigida en su comportamiento social.
Pero la tradición histórica es, como se dice, de ayer; en ninguna parte hemos superado realmente lo que Thorstein Veblen llamó “la fase depredadora” del desarrollo humano. Los hechos económicos observables pertenecen a esa fase e incluso las leyes que podemos derivar de ellos no son aplicables a otras fases. Puesto que el verdadero propósito del socialismo es precisamente superar y avanzar más allá de la fase depredadora del desarrollo humano, la ciencia económica en su estado actual puede arrojar poca luz sobre la sociedad socialista del futuro. (more…)
François Houtart
Frente a la crisis financiera que afecta a toda la economía mundial y que se combina con la crisis alimentaria, energética y climática, para terminar en un desastre social y humanitario, diversas reacciones se perfilan en el horizonte. Algunos proponen castigar y cambiar los actores (los ladrones de gallinas, como dice Michel Camdessus, el ex-director del FMI) pero continuando exactamente igual como antes. Otros señalan la necesidad de regular el sistema, pero sin cambiar los parámetros, como George Soros. Finalmente hay aquellos que piensan que es la lógica misma del sistema económico contemporáneo que está en juego y que se trata de encontrar alternativas a éste.
La urgencia de soluciones es el desafío mayor. No queda mucho tiempo para actuar eficazmente contra el cambio climático. En el curso de los dos últimos años, según la FAO, 100 millones de personas han pasado por debajo de la línea de pobreza, la necesidad imperativa de cambiar el ciclo energético está frente a nuestras puertas. Una multitud de soluciones alternativas existen, en todas las áreas, pero ellas exigen una coherencia para garantizar su eficacia, no un nuevo dogma, sino una articulación entre ellas.
De la misma manera que la Declaración de los Derechos del Hombre proclamada por las Naciones unidas, una Declaración Universal del Bien Común de la Humanidad podría tener un papel similar. En efecto los Derechos del Hombre antes de haberse adoptado por la comunidad internacional, han conocido un largo recorrido entre las revoluciones francesa y estadounidense. El mismo proceso progresivo ha tenido la tercera generación de los Derechos, incluyendo una dimensión social antes de ser proclamados. Bastante occidental en sus perspectivas, el documento fue completado con una Declaración africana y por una iniciativa similar del Mundo árabe. Sin ninguna duda la Declaración, muy seguido, es manipulada en función de intereses políticos, especialmente por las potencias occidentales. Pero ella continúa siendo una referencia de base, indispensable a toda legitimidad política y una protección para las personas. (more…)
Christian Arnsperger
¿Mi vida tiene un sentido? ¿Cómo vivir, si el sufrimiento y la muerte me acechan a lo largo del camino de mi existencia? ¿Qué decisiones tomar, qué pasiones abrazar, si la vejez y la fragilidad me esperan, inevitables? ¿Cómo encontrar mi sitio en este cosmos tan vasto, tan indiferente y, en apariencia, tan vacío?
Estas cuestiones, como lo sabemos, siempre atormentaron la conciencia de los seres humanos. Enfrentarse con ellas significa, al mismo tiempo, encontrar, si no la angustia, por lo menos la inquietud. Somos seres inquietos y, a menudo, angustiados, porque nos es casi imposible no ser conscientes de nuestra mortalidad. En nuestras sociedades modernas, secularizadas, estas inquietudes todavía nos habitan, pero no parecen tener mucha carta de ciudadanía: cuando nos las planteamos, lo hacemos la mayoría de las veces en el marco privado de una terapia o, más raramente, de una confesión.
La sociedad contemporánea interpreta nuestras inquietudes como problemas médicos, propone seminarios de “gestión del estrés” y, a menudo, establece un lazo entre inquietud existencial y enfermedad mental o, por lo menos, déficit de adaptabilidad.
¿Y si la fuente de nuestras inquietudes no se debe hoy a una falta de capacidad de adaptación, sino que obedece a un mundo económico enfermo?
¿Y si es la lógica contemporánea del capitalismo la que crea una alquimia desastrosa entre nuestros miedos humanos y nuestras decisiones económicas?
En el curso de los tres siglos anteriores, un crecimiento económico sin precedente nos hizo más ricos, masivamente más ricos, pero apenas más felices. Al contrario: el sentimiento de desigualdad y la pérdida del gusto de vivir son patologías que alcanzan incluso a los más ricos. No carecemos de nada, salvo de plenitud. ¿Podría ser que nuestra riqueza acumulada se revele, pues, a pesar nuestro, como nuestra pobreza? (more…)
Ervin László
Los Nuevos Requisitos Del Pensamiento y la Acción
1. Hemos llegado a una coyuntura decisiva en nuestra historia. Nos encontramos en el umbral de una nueva etapa de evolución social, espiritual y cultural tan diferente de aquellas de décadas más tempraneras del presente siglo, como lo fueron la vida de las praderas de aquella de las cavernas, y la de las aldeas de aquella de las tribus nómadas. Evolucionamos alejándonos de las sociedades industriales nacionales creadas en el amanecer de la primera revolución industrial, rumbo hacia un sistema económico y cultural interconectado e informacional que envuelve el globo. El curso de esta evolución no es suave: está lleno de choques y sorpresas. Este siglo ha atestiguado varias e importantes ondas de choque, y otras pueden venir pronto a nuestro encuentro. La manera en que enfrentemos los actuales y futuros choques decidirá nuestro futuro, y el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos.
2. El desafío que enfrentamos ahora es el desafío de elegir nuestro destino. Nuestra generación, de entre todas las miles de generaciones antes de nosotros, está llamada a decidir la suerte de la vida en este planeta. Los procesos que hemos iniciado dentro de nuestra generación, y las generaciones de nuestros padres y nuestros abuelos, no pueden continuar en las generaciones de nuestros hijos y nuestros nietos. Lo que hagamos, o creará el marco para alcanzar una sociedad global, pacífica y cooperadora y continuar así la grandiosa aventura de la vida, el espíritu y la conciencia sobre la tierra, o pondrá el escenario para el término de la actuación de la humanidad en este planeta.
3. Las pautas para la acción en el mundo de hoy no son prometedoras, Millones de personas no tienen trabajo; millones son explotadas por bajos salarios; millones son empujadas al desamparo y la pobreza. La brecha entre naciones ricas y pobres, y entre personas ricas y pobres dentro de las naciones, es grande y creciente. Aun cuando la comunidad mundial está aliviada del espectro de la confrontación de superpoderes y se encuentra amenazada por el colapso ecológico, los gobiernos del mundo todavía gastan billones de dólares al año en armas y ejércitos y sólo una pequeña fracción de esa suma en mantener un medio ambiente vivible. (more…)
Nicolas Ridoux
La filosofía del ‘decrecimiento’ reivindica que debemos trabajar menos para vivir mejor. Propone una crítica constructiva y pluridisciplinar que ponga en cuestión la búsqueda obsesiva del “cada vez más”.
En el origen de la grave crisis actual hay una nueva manifestación de la desmesura, de la búsqueda infinita de omnipotencia. Las empresas y entidades financieras han estado persiguiendo obtener unos beneficios en crecimiento perpetuo. En esta búsqueda incesante del “cada vez más”, los mercados existentes no bastaban, y hubo que crear mercados incluso donde no existían. Las consecuencias de todo ello en la economía real serán por desgracia de amplio alcance, y afectarán especialmente a los más débiles. Como consecuencia de esta crisis, la mayoría de nuestros dirigentes, antes neoliberales, de repente parecen haber descubierto a Lord Keynes. Pues bien, ¿qué es lo que Keynes nos dice? “La dificultad no es tanto concebir nuevas ideas como saber librarse de las antiguas”.
Eso es lo que pretende el movimiento del “decrecimiento”, que propone una crítica constructiva, argumentada, pluridisciplinar, de rechazo de los límites que constriñen nuestras sociedades contemporáneas, para así poder liberarnos de ese “cada vez más”. La filosofía del decrecimiento trata de explicar que en muchas ocasiones “menos es más”.
¿Qué es exactamente lo que está ocurriendo en nuestros días? No estamos padeciendo una crisis sino un conjunto de ellas: crisis ecológica (energética, climática, pérdida de la biodiversidad, etcétera); crisis social (individual y colectiva, aumento de las desigualdades entre las naciones y en el seno de las mismas, etcétera); crisis cultural (inversión de valores, pérdida de referentes y de las identidades, etcétera); a lo que ahora se añade la doble crisis financiera y económica. Todas ellas no son crisis aisladas, sino más bien el resultado de un problema estructural, sistémico: cuyo origen está en la desmesura, en la búsqueda obsesiva del “cada vez más”. (more…)
Václav Havel
CIENCIA Y CIVILIZACIÓN MODERNA
El vertiginoso desarrollo de la ciencia, con su incondicional fe en la realidad objetiva y su dependencia completa de leyes generales racionales conocidas, ha conducido al nacimiento de la civilización tecnológica moderna. Es la primera civilización en la historia de la humanidad que alcanza a todo el globo, y une con firmeza a todas las sociedades humanas sometiéndolas a un destino global común. Fue la ciencia la que permitió al hombre, por primera vez, ver a la Tierra con sus propios ojos y desde el espacio, como otra estrella del firmamento. Al mismo tiempo, las relaciones del mundo que la ciencia moderna fomentó y modeló, parecen haber agotado su potencial.
Aunque parezca extraño es cada vez más claro que a esa relación le falta algo. Fracasa en conectarse con la naturaleza intrínseca de la realidad y con la experiencia humana natural. Ahora es más una fuente de desintegración y duda que un factor de integración y comprensión. Lleva al hombre hasta un cierto estado de esquizofrenia ya que, como observador, ha llegado a estar completamente alienado de sí mismo como ser. La ciencia moderna clásica describía sólo la superficie de las cosas, una dimensión simple de la realidad. Y la ciencia más dogmática la trató como si fuera la única dimensión, como la verdadera esencia de la realidad por más de que ello fuera equivocado. Hoy, por ejemplo, en relación con el universo, sabemos mucho más que nuestros ancestros y aun así parece que ellos sabían algo más esencial de lo que nosotros sabemos; algo que se nos escapa. Esto también resulta cierto, en cuanto a la naturaleza y a nosotros mismos. Cuanto más sabemos respecto de nuestros órganos y sus funciones, su estructura interna y las reacciones biológicas que dentro de ellos se describen, más nos parece que se nos escapa el espíritu, propósito y significado del sistema que componen en su conjunto y que nosotros experimentamos como nuestro propio “Yo.”Y es así como hoy en día nos encontramos en una situación paradójica. Gozamos de todas las adquisiciones de la civilización moderna que, con diferentes formas, han hecho más fácil nuestra existencia física. Pero no sabemos exactamente qué hacer con nosotros mismos, ni dónde ir. El mundo de nuestras experiencias se muestra caótico, desconectado y confuso. Parece no haber fuerzas ni significados unificadores e integradores y, en nuestra experiencia sobre el mundo, no poseemos el conocimiento profundo de los fenómenos. Los expertos nos pueden explicar todo lo relacionado con el mundo objetivo aunque nosotros entendemos cada vez menos nuestras propias vidas. En resumen: vivimos en el mundo postmoderno donde todo es posible y casi nada es cierto. (more…)
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